Los stents cardíacos suelen adoptar una estructura de matriz metálica con recubrimiento farmacológico o funcional. El espesor del recubrimiento afecta directamente la curva de liberación del fármaco y la seguridad de la implantación. El método tradicional de inspección por muestreo es ineficiente y conlleva el riesgo de daños debido a las mediciones por contacto.










